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  • Eilyn Lombard

diario de las estaciones: poema sobre las temporadas

el poeta Raquel Salas Rivera escribió:


[…]

en una carta a los leones del zoológico de mayagüez:


sé que en estos momentos son leones y llevan mucho tiempo en el calor, pero cuando sean culebras, no habrá verja que los contenga. tendrán que ponerlas en una jaula de cristal. a esta jaula la llaman pecera. decorarán la jaula con piedras. ya no podrán rugir. pero tranquilos, que cuando sean arañas, podrán salir de la pecera. subirán hasta el techo. quizás les tome varias semanas encontrar la ventana, pero en el ínterin, comerán mosquitos, pues estos abundan.


les escribí esta carta porque sé lo que es esperar la transmogrificación.

les escribí esta carta porque sé lo que es esperar la transmogrificación en cautiverio.


fuera de la pecera, hay un cuarto. fuera del cuarto hay un zoológico. fuera del zoológico, hay un pueblo natal. fuera del pueblo natal, hay una colonia. fuera de la colonia, hay un imperio. fuera del imperio, vive el rey de las temporadas. si matas el rey, matas el juego.





suelo leer los poemas como revelaciones, y pretendo luego convertirlos en cantos de lucha y esperanza. he leído este poema muchas veces, he escrito sobre él, lo he compartido con estudiantes de español, que luego han devuelto sus propios poemas como agradecimiento y confesión o redescubrimiento de sí mismxs, lo he compartido con amigxs y he amado ver las redes que se tejen luego y desde la lectura.


anoche solo podía pensar en este poema. los leones del zoológico de mayagüez. los leones del zoológico de camagüey. los leones del zoológico. los leones.


pensaba en eso, y en la noción de lugar más allá de lo geográfico, más allá del cuerpo. me duele el corazón, decía, y sin embargo no podía encontrar el corazón en mi cuerpo sin lugar. pensaba en eso y recordaba mi refunfuño hace unos días: ¡qué ganas de irme de aquí!, riéndome y llorando ante mi ridiculez de seguir moviéndome por las mismas calles en las que no estoy. de la misma manera que muchas veces he gritado ¡ay, si se muriera ya, de una vez! mientras pienso en un hombre muerto.


el lugar, los animales. las islas, las personas. cuba y puerto rico son… decían, y yo quiero creer, Raquel, que los leones de camagüey, como los leones de mayagüez, serán culebras para seguir escapando, serán arañas que caminen por el aire hecho de hilos y encuentran la salida.


he leído este poema muchas veces, tantas que se mezcló, sin que me diera cuenta, y las temporadas, etapas, momentos, devinieron estaciones, paradas, lugares.


pensaba, anoche, luego de ver uno más entre los otros videos que andan por ahí, ocultos detrás de nombres falsos, en lugares falsos, que sí, que fuera de la pecera hay un cuarto…, y que estamos en una caja dentro de otra caja dentro de otra caja… y que las cajas son lugares repetibles, pero no infinitos, y pensaba, también, en las rosas de Ray el_todo_extraño:

una rosa es una rosa es una rosa, esto no es una rosa, la libertad es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos… ay, mi Oscar Wilde en Seibabo o el malecón de la Habana…



tendremos que encontrar una manera de acabar el juego de las cajas que parecen eternas, pero no lo son. tendremos que encontrar el poema que se convierta en canto de guerra o grito de libertad. tendremos que encontrar nuestro verano de puerto rico y aprender que no es el fin, sino el proceso.

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